Descripción
Donde el desierto se encuentra con el océano, nacen estas joyas. Las aguas frías y ricas del Atlántico marroquí nutren cigalas de carne densa, sabor dulce y un color rosado intenso que solo este rincón de África puede ofrecer. Capturadas por pescadores que conocen cada roca del fondo marino, llegan a tu mesa con la frescura del amanecer africano.
¿Por qué Marruecos? Porque aquí el mar es más salvaje, el crecimiento más lento, el sabor más concentrado. Cada cigala lleva consigo el misterio de las corrientes atlánticas y la calidez de las costas marroquíes.
El Atlántico tiene acento marroquí.







