Descripción
De los criaderos más exigentes del mundo, donde la perfección es estándar y no excepción, llega esta joya. La almeja japónica, conocida como asari en sus aguas de origen, ha sido cultivada con técnicas milenarias que priorizan la pureza, la consistencia y el sabor refinado. Su concha fina, casi porcelana, esconde una carne compacta, dulce, con un umami sutil que distingue a los paladares más exigentes.
¿Por qué japónica? Porque representa el equilibrio perfecto entre tradición y excelencia. Porque cada pieza es uniforme, limpia, lista para brillar sin improvisaciones.
PAQUETE de 500 GRAMOS
El este y el oeste, en una concha.







