Descripción
El rey del marisco, ahora sin complicaciones. Capturado en aguas frías y cocido en su punto exacto por quienes entienden su carácter, este buey de mar llega listo para deslumbrar. Su caparazón anaranjado esconde una carona generosa de textura firme y sabor dulce, salvaje e inconfundible.
¿Por qué cocido? Porque el buey de mar exige respeto: minutos de más lo arruinan, de menos lo desperdician. Nosotros hacemos el trabajo difícil. Tú solo disfrutas el resultado.
La corona lista para llevar.







